La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a 28 años de prisión a un hombre por matar a un anciano de 79 años en su propia vivienda y robarle varias pertenencias, entre ellas su teléfono móvil y tarjetas bancarias. Los hechos ocurrieron el 21 de enero de 2024 en la ciudad de Valencia. La sentencia considera al acusado responsable de tres delitos. Asesinato, robo con violencia y estafa continuada. Por el asesinato se le imponen 20 años de cárcel, por el robo cinco años y por la estafa tres años más.
Un crimen cometido en la vivienda de la víctima
Según ha quedado probado durante el juicio, el condenado acudió esa noche al domicilio del anciano acompañado de otra persona que aún no ha sido identificada. Ambos habían planeado previamente el ataque y sabían que la víctima se encontraba sola en casa.
Los agresores aprovecharon la situación para atacar al hombre en su dormitorio. De acuerdo con el relato de los hechos recogido en la sentencia, uno de ellos lo empujó sobre la cama y lo asfixió, tapándole la boca mientras le presionaba el cuello. La víctima no tuvo oportunidad de defenderse y murió como consecuencia de esa agresión.
Robo del teléfono y de las tarjetas
Después del crimen, los atacantes se llevaron el teléfono móvil del anciano y dos tarjetas bancarias. Con una de ellas, el condenado retiró dinero en efectivo y realizó varias compras que superaron los 2.300 euros.
Parte de ese dinero, según consideró probado el jurado, fue entregado al autor material de la asfixia. Con la segunda tarjeta, el acusado también realizó compras por valor de 375 euros.
El jurado no creyó su versión
Durante el juicio, el acusado aseguró que no participó en el asesinato ni en el robo. Según su versión, un hombre le habría entregado en la calle el teléfono móvil y las tarjetas de la víctima.
Sin embargo, el tribunal considera que esta explicación no es creíble. Los datos de localización de los teléfonos móviles demostraron que el móvil del acusado y el de la víctima estaban en el mismo lugar en el momento del crimen. Además, desde el teléfono del anciano se intentó acceder a sus aplicaciones bancarias poco después de su muerte.
La sentencia también tiene en cuenta una declaración espontánea del acusado ante la Policía, en la que describió cómo estaba el cuerpo de la víctima sobre la cama. Esos detalles coincidían con las imágenes recogidas por los investigadores, lo que refuerza la idea de que estuvo en la vivienda cuando ocurrieron los hechos.
Sin indemnización por falta de familiares
El tribunal no ha fijado ninguna indemnización por responsabilidad civil, ya que durante el proceso no se pudo demostrar que la víctima tuviera familiares directos que pudieran reclamarla.
El fallo llega después de que un jurado popular declarara culpable al acusado el pasado 3 de febrero. Aun así, la resolución no es firme y puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.