Los albaceas del testamento de Isak Andic, fundador de Mango, han hecho pública una carta en la que expresan su respaldo a Jonathan Andic y reclaman respeto para la familia en medio de la investigación judicial sobre la muerte del empresario. El texto, difundido el pasado lunes 21 de octubre, coincide con el día en que el fundador de Mango habría cumplido 72 años y se presenta como un ejercicio de responsabilidad moral ante la situación que rodea el caso.
La carta está firmada por Toni Ruiz (Presidente y Consejero Delegado de Mango), Dani López (director de expansión de la compañía), y José Creuheras (presidente del Grupo Planeta). Los tres explican que, «como albaceas del testamento de Isak Andic, y en cumplimiento del deber que nos encomendó, consideramos nuestra responsabilidad, justo el día en que Isak cumpliría 72 años, manifestar nuestro sentir».
Añaden que «no es una decisión que tomemos a la ligera, sentimos la obligación moral ante el cariz que ha tomado la situación», y que el propósito de su mensaje es actuar «desde el más profundo respeto a su memoria y con la serena, pero firme, determinación de velar por la intimidad de su familia».
En el texto, los firmantes recuerdan que «en los diez meses transcurridos desde su fallecimiento, hemos sido testigos de cómo el dolor de un duelo privado se ha visto agravado por un debate público que causa un mayor sufrimiento». Defienden la trayectoria de Isak Andic como «un emprendedor visionario cuya contribución a la sociedad es incuestionable» y subrayan que su vida «fue siempre un reflejo de su carácter: un hombre de infinita curiosidad, generoso y profundamente comprometido con los suyos y con la sociedad a la que sirvió desde su obra empresarial».
En una parte central del documento, los albaceas alertan sobre «la peligrosa vulneración de garantías fundamentales» y denuncian que «el derecho a la presunción de inocencia, pilar de nuestro Estado de Derecho, ha sido con frecuencia obviado». Recuerdan además las palabras del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, «que las diligencias respecto al accidente son secretas y, procesalmente, en este momento la causa no se ha dirigido ni se dirige contra ninguna persona concreta».
Los firmantes afirman que «así se contribuye a crear una condena paralela que causa un daño irreparable a la dignidad de una persona, mucho antes de que la justicia se haya pronunciado». En ese contexto, señalan con claridad: «En cualquier caso defendemos la inocencia de Jonathan y su única condición de víctima».
También confirman que «la voluntad de Isak Andic, reflejada en su testamento, se ha cumplido de forma escrupulosa», y aseguran que «sus herederos han actuado siempre desde la unidad que su padre les inculcó, mostrando una gran generosidad con las personas a las que su padre amaba».
En otro pasaje, los albaceas subrayan que comprenden el interés informativo del caso, aunque piden rigor y respeto: «Entendemos y respetamos el interés informativo siempre que se ejerza desde la veracidad y el respeto a los derechos fundamentales». Sin embargo, advierten que «la difusión de rumores y especulaciones sobre su hijo, Jonathan Andic, que abarcan desde su capacidad profesional hasta la relación más íntima con su padre, dibuja un retrato que se aleja de la realidad».
Los tres responsables destacan además el vínculo entre padre e hijo con una afirmación emotiva: «Isak y Jonathan se querían. Se querían mucho. Y Jonathan admiraba y admira a Isak».
En el tramo final del texto, los firmantes lamentan que «esta situación somete a la familia a una presión añadida que resulta difícil de sobrellevar mientras atraviesan el duelo por la pérdida de su padre», y califican el contexto actual como «un panorama tan cruel desde el punto de vista humano que requiere de la máxima consideración».
La carta concluye con una apelación al papel de las instituciones y los medios: «Confiamos en la rigurosidad de la justicia, de los cuerpos de seguridad del Estado y de los medios. Es imperativo que estos valores se impongan y que el respeto por las personas prevalezca sobre los juicios paralelos». Los albaceas cierran su mensaje con una reflexión que resume el sentido de su intervención: «Se lo debemos a la memoria de Isak Andic, un hombre que trabajó toda su vida desde el esfuerzo y la generosidad. No es solo una cuestión de justicia para una familia, se trata de la salud de nuestro debate público y del imperio de la ley».
La publicación de esta carta ha sido interpretada como una muestra de unidad y respaldo hacia Jonathan Andic, quien continúa ligado a la dirección de Mango como Vicepresidente del Consejo de Administración de la compañía. Desde el entorno empresarial se destaca que la compañía mantiene su actividad con normalidad y que el liderazgo de su equipo directivo sigue firme, en un momento en que la familia del fundador pide serenidad, respeto y confianza en la justicia.