El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a elevar la presión sobre su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, apenas unas horas después de la reunión que ambos mantuvieron en la Casa Blanca. El mandatario estadounidense aseguró que desea que el dirigente de Ucrania consiga poner fin a la guerra, aunque evitó dirigir una exigencia similar al presidente ruso, Vladímir Putin.
Trump calificó el encuentro como positivo y afirmó que mantiene una buena relación con los dos líderes implicados en el conflicto. Sin embargo, centró sus declaraciones en Zelenski y le trasladó la necesidad de detener una guerra que continúa dejando miles de víctimas.
El presidente estadounidense sostuvo que la cifra de fallecidos resulta inaceptable y aseguró que alrededor de 25.000 personas murieron durante el último mes, una estimación mencionada por él mismo al justificar su petición al Gobierno de Kiev.
La visita supone el tercer encuentro de Zelenski en el Despacho Oval desde la tensa reunión celebrada en febrero de 2025. El dirigente ucraniano considera que la relación con Trump ha mejorado desde entonces y que los contactos actuales son más constructivos y menos emocionales.
Ucrania reclama más ayuda militar y nuevos contactos diplomáticos
Zelenski espera que la reunión sirva como preparación para una próxima visita a Kiev de los enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. Ambos han mantenido contactos con representantes rusos y ucranianos, aunque durante los últimos meses han centrado buena parte de sus esfuerzos diplomáticos en la crisis de Irán.
El presidente ucraniano calcula que el viaje podría producirse dentro de aproximadamente dos semanas. Sería la primera visita de los dos representantes estadounidenses a Kiev después de haber participado en varios encuentros en el Kremlin.
Las negociaciones de paz permanecen bloqueadas desde marzo. Los últimos contactos celebrados en Ginebra permitieron lograr avances limitados en el intercambio de prisioneros, pero no resolvieron el principal punto de desacuerdo: el futuro de los territorios ucranianos ocupados por Rusia.
Moscú insiste en que Kiev deberá realizar concesiones territoriales, mientras que Ucrania reclama garantías de seguridad y más presión internacional sobre el Gobierno ruso. En este contexto, Zelenski ha solicitado a Washington un nuevo paquete de ayuda y sanciones adicionales contra Putin.
La principal prioridad militar de Ucrania es reforzar sus sistemas de defensa aérea. Zelenski ha pedido al menos 300 misiles interceptores Patriot antes del invierno, una época en la que Rusia suele aumentar sus ataques contra las infraestructuras energéticas ucranianas.
Aunque Estados Unidos ha autorizado que Ucrania pueda fabricar estos proyectiles en su territorio, el Gobierno de Kiev advierte de que será necesario esperar al menos un año antes de alcanzar una producción suficiente. Por ello, considera imprescindible recibir unidades procedentes de las reservas de sus aliados.
Según Zelenski, Rusia utiliza entre 30 y 40 misiles balísticos en cada gran ofensiva y puede lanzar entre tres y cinco ataques de esta magnitud al mes. Ucrania mantiene también conversaciones con empresas estadounidenses para mejorar sus proyectiles nacionales y acercar sus capacidades a las del sistema Patriot.
Rusia intensifica sus ataques sobre distintas regiones ucranianas
Las declaraciones de Trump y las peticiones de Zelenski coinciden con una nueva ofensiva rusa contra Ucrania. Moscú lanzó durante la madrugada del miércoles más de 70 misiles y cerca de 280 drones, según la información difundida por el presidente ucraniano.
Los ataques dejaron al menos ocho muertos, entre ellos varios menores. Cinco de las víctimas fallecieron en la localidad de Radushne, situada cerca de Krivi Rig, después de que un misil balístico impactara directamente contra una vivienda.
Tres niños murieron junto a sus padres, mientras que otros dos menores de la misma familia fueron rescatados con vida entre los escombros. La ofensiva causó además decenas de heridos y daños en edificios residenciales, empresas e infraestructuras.
Las regiones afectadas incluyen Kiev, Leópolis, Poltava, Járkov, Mikoláyiv, Vínnitsia, Cherkasi e Ivano-Frankivsk. La intensidad de los ataques vuelve a evidenciar la necesidad de Ucrania de ampliar su capacidad antiaérea mientras las conversaciones diplomáticas continúan paralizadas.
La reunión en Washington ha mostrado una mejora en la relación entre Trump y Zelenski, pero también ha dejado clara la creciente presión estadounidense para alcanzar una salida negociada. Al mismo tiempo, Ucrania insiste en que cualquier avance diplomático deberá ir acompañado de garantías de seguridad y de recursos suficientes para proteger a la población frente a los ataques rusos.