El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha intensificado sus contactos con dirigentes latinoamericanos con el objetivo de reforzar el papel de España como puente político y económico entre Europa e Iberoamérica. El líder de la oposición busca consolidar estas relaciones ante una eventual llegada a la Presidencia del Gobierno y situar la región entre las prioridades de su política exterior.
El siguiente paso de esta estrategia será su viaje a Lima para asistir este martes, 28 de julio, a la toma de posesión de Keiko Fujimori como presidenta de Perú. Feijóo coincidirá en la ceremonia con el rey Felipe VI y con mandatarios como Javier Milei, Daniel Noboa y José Antonio Kast, entre otros representantes internacionales.
Fujimori asumirá el cargo después de imponerse en la segunda vuelta de las elecciones peruanas con el 50,135% de los votos, frente al 49,865% obtenido por Roberto Sánchez. La diferencia entre ambos candidatos fue de aproximadamente 50.000 sufragios, en unos comicios marcados por la polarización y la revisión de votos impugnados.
El PP busca conectar Europa con el nuevo escenario latinoamericano
El viaje a Perú permitirá a Feijóo mantener nuevos contactos con varios líderes de la región en un momento en el que el PP considera a Iberoamérica un socio estratégico para Europa. La formación popular pretende impulsar una relación más estrecha en ámbitos como el comercio, la inversión, la seguridad, la energía y la defensa de las instituciones democráticas.
Esta línea de actuación ya quedó reflejada durante el primer Foro Libertas, celebrado a mediados de julio en Madrid. El encuentro reunió durante dos jornadas a representantes de más de 60 partidos procedentes de 42 países europeos e iberoamericanos para debatir sobre los retos del nuevo orden internacional, la desinformación, la polarización y el avance de los sistemas autoritarios.
Durante su intervención, Feijóo defendió que el vínculo entre Europa y Latinoamérica ha funcionado históricamente como un puente de ideas, personas e intereses compartidos. El dirigente popular planteó la necesidad de construir una comunidad de democracias capaz de cooperar ante los cambios geopolíticos y económicos que afectan a ambos lados del Atlántico.
El foro terminó con una declaración conjunta que apuesta por fortalecer los vínculos económicos entre ambos territorios y respaldar acuerdos comerciales como los alcanzados por la Unión Europea con Mercosur, México, Chile, Centroamérica y la Comunidad Andina. El documento también reclamó protección para los sectores europeos más sensibles y expresó su preocupación por la situación política y los derechos fundamentales en Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Una estrategia que comenzó con su gira de 2022
La aproximación de Feijóo a Latinoamérica no es nueva. En noviembre de 2022, pocos meses después de asumir la presidencia nacional del PP, realizó una gira por Uruguay, Argentina, Chile y Ecuador. Durante ese viaje mantuvo reuniones con dirigentes políticos y representantes empresariales, académicos y culturales, además de encuentros con las comunidades españolas residentes en esos países.
El PP ya presentaba entonces a Latinoamérica como una pieza relevante de la política exterior española. Sin embargo, los contactos adquieren ahora una mayor dimensión ante la posibilidad de un futuro cambio de Gobierno en España y la aparición de nuevos ejecutivos conservadores en varios países de la región.
Feijóo aspira a que el PP español tenga un papel destacado dentro de esta nueva relación transatlántica y actúe como interlocutor entre el Partido Popular Europeo y las fuerzas de centroderecha latinoamericanas. Su presencia en la investidura de Fujimori se enmarca en esa estrategia de ampliar alianzas y preparar una agenda internacional propia.
La propuesta combina intereses políticos y económicos. Además de la cooperación institucional, el PP considera que una relación más intensa con América Latina puede facilitar inversiones, diversificar las cadenas de suministro y reducir determinadas dependencias comerciales de Europa. El objetivo es que España recupere protagonismo en una región con la que mantiene fuertes vínculos históricos, culturales y empresariales.