El Ministerio de Trabajo ha planteado una ayuda fiscal para empresas como parte de la negociación para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 3,1 % este año, hasta los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas. La medida, que se está negociando con el Ministerio de Hacienda, pretende lograr el respaldo de las patronales CEOE y Cepyme al acuerdo, algo que no ocurre desde 2020.
El incentivo consistiría, en principio, en bonificaciones en el Impuesto de Sociedades para las empresas “más afectadas” por el alza del SMI. Aunque los detalles aún no se han concretado, Trabajo señala que se orientará a sectores intensivos en mano de obra y con una alta proporción de trabajadores cobrando el salario mínimo. Para acceder a la ayuda, las empresas deberán mantener el empleo y reducir progresivamente el número de empleados en el SMI.
El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha recalcado que el objetivo es estimular una mejora salarial real, y no perpetuar el uso del mínimo legal. Tanto sindicatos como patronales han pedido conocer por escrito los detalles de la propuesta, que de momento se ha trasladado de forma verbal. Se espera una nueva reunión el próximo jueves para avanzar en el posible acuerdo tripartito.
La medida sustituye a la propuesta inicial de indexar los contratos públicos ya adjudicados al SMI, opción que Hacienda ha descartado. Según Trabajo, este nuevo incentivo es “más ambicioso” y abarca sectores como la ayuda a domicilio, limpieza, dependencia y agricultura.
El incremento del SMI para 2026 se suma a una subida acumulada del 61 % desde 2018. Como en años anteriores, el salario mínimo seguirá exento de pagar IRPF, tras la actualización de la deducción correspondiente.