Juicio a “El Chapo” no resolvió algunos cabos sueltos

La semana pasada culminó un juicio inédito en Estados Unidos: el proceso que el país norteamericano le siguió a Joaquín “El Chapo” Guzmán duró 30 meses y terminó con una condena a cadena perpetua más 30 años de prisión.

El Chapo, el mexicano convertido el narco más célebre del mundo en este siglo, se quejó de que en su caso no hubo justicia.

Pero el juez Brian Cogan dijo que sus crímenes fueron de “maldad avasalladora”, tras la lectura de la sentencia, en una corte federal de Nueva York.

La BBC relató que Guzmán, de 62 años, escuchó sin inmutarse la sentencia algo inclinado en su silla, vestido de traje gris, camisa lila y corbata. En su rostro volvió a lucir el bigote que lo caracterizó en México y se había afeitado tras su extradición a EEUU.

La sentencia, que ahora se vuelve temida para cualquier narcotraficante, era la esperada: la cadena perpetua era inevitable en función del veredicto que recibió en febrero, cuando fue hallado culpable de los 10 cargos por narcotráfico que enfrentaba en Nueva York. Sólo el primero de esos delitos, el de liderar en una empresa criminal como el cartel de Sinaloa entre 1989 y 2014, tenía la cadena perpetua como sentencia mínima obligatoria, recordó la BBC.

Los 30 años adicionales en la condena de “El Chapo” se deben a que el jurado lo halló también culpable de uso ilegal de arma de fuego en relación con el narcotráfico, delito que tiene esa pena mínima obligatoria consecutiva a la cadena perpetua.

La pena de muerte había sido descartada para Guzmán desde antes del juicio, como parte del acuerdo para su extradición de México (país que abolió la pena capital) a EE.UU. en enero de 2017.

Pero lo que no aclaró el juicio más histórico de Estados Unidos es dónde está la fortuna que se supone tiene “El Chapo”. Ni lo más importante, tampoco quedó al descubierto la red de corrupción financiera que permitía al narcotraficante sus acciones delictivas.

“Durante el proceso, hubo testimonios y pruebas de que Guzmán empleó aviones o automóviles para mover millones en efectivo entre EEUU, México y Colombia, y ocultó ganancias en residencias privadas, una empresa aseguradora, tarjetas de débito o cuentas bancarias”.

BBC recuerda las preguntas que quedaron en el aire: ¿Qué banco(s) en concreto usaron “El Chapo” y sus socios para lavar sus ganancias? ¿Cómo lo hacían? ¿Por qué ningún banco o banquero ha enfrentado cargos penales por esto?

Algo que decepcionó a varios de quienes siguieron el juicio a Guzmán es que nunca profundizó en el vínculo entre el cartel y los bancos.

Alejandro Villalobos

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