El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, anunció que el Gobierno ha propuesto a los representantes sociales un aumento del 3,1% en el salario mínimo interprofesional (SMI) para este 2026. Con esta subida, el sueldo mensual distribuido en un total de catorce pagas se situará en unos 1.221 euros sin tributación en el IRPF.
Esta nueva medida implica un incremento de 37 euros al mes respecto a los actuales 1.184 euros mensuales. Ahora es el momento que los órganos de dirección de los agentes sociales valoren si apoyan dicha propuesta del Gobierno.
¿Cuál es el estado de las negociaciones?
La creciente concentración de trabajadores ha generado que cada aumento se traduzca en un impacto cada vez mayor sobre los costes de las empresas. En respuesta, la CEOE y Cepyme propusieron una subida del SMI del 1,5% para 2026, una propuesta que fue rechazada por el Ministerio de Trabajo. Además, en línea con los sindicatos, se planteó otro punto de desacuerdo: la intención de evitar que las empresas compensen el aumento del SMI con pluses salariales.
Sin embargo, tras el rechazo por parte de los empresarios, la ministra de trabajo, Yolanda Díaz introdujo una nueva propuesta en las negociaciones, con el fin de acercar posturas y facilitar un acuerdo tripartito: la recuperación de la indexación de los contratos públicos.
La fecha de entrada en vigor de la subida del SMI aún no está definida, ya que no se ha llegado a un acuerdo. Una vez se logre, deberá ser discutida en el Consejo de Ministros para elaborar un decreto ley. Luego, la propuesta será presentada en el Congreso, donde se prevé que sea convalidada en un plazo de 30 días. Sin embargo, independientemente de la fecha en la que se apruebe, el Ministerio de Trabajo tiene intención de implementarlo con efecto retroactivo a partir del 1 de enero de este mismo año.