Italia se centra en la lucha contra el fraude fiscal y en evitar la subida del IVA

El Plan Presupuestario para 2020 aprobado esta madrugada por el Gobierno de Italia, formado por el Movimiento 5 Estellas (M5S) y el Partido Demócrata (PD), evita la subida prevista del IVA y apuesta por reducir la presión fiscal sobre el trabajo, mientras que centra su atención en la lucha contra el fraude, incluyendo una apuesta por limitar los pagos en efectivo, además de introducir una tasa sobre los ingresos en el país de las multinacionales tecnológicas.

El nuevo cuadro macroeconómico manejado por Roma, que remitirá ahora su proyecto presupuestario a Bruselas, contempla un crecimiento del PIB del 0,6% en 2020 y del 1% en los dos siguientes ejercicios, mientras que el déficit público se mantendrá en 2020 por tercer año consecutivo en el 2,2%.

Por su parte, la deuda pública de Italia, la segunda más elevada de toda la UE, alcanzará el próximo año el 135,2% del PIB para reducirse gradualmente en 2021 y 2022 al 133,4% y el 131,4%, respectivamente.

“El presupuesto es expansivo”, señaló el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, tras la reunión del Consejo de Ministros, destacando que, a pesar de la complejidad del contexto de las finanzas públicas de Italia “se ha logrado evitar el aumento del IVA”.

De este modo, el impuesto sobre el consumo no subirá al 25,2% el próximo 1 de enero, frente al 22% actual, mientras que el borrador contempla diferentes medidas dirigidas a reducir la presión fiscal sobre las rentas de los trabajadores.

Por otro lado, el plan prevé reducir a 2.000 euros en 2020 y 2021 el límite fijado para los pagos en efectivo desde los 3.000 euros actuales para, posteriormente, rebajarlo a 1.000 euros, así como la creación de una lotería que premiará a los consumidores que realicen sus pagos con tarjeta de crédito.

“Lucharemos contra la evasión fiscal como nunca antes”, afirmó Conte. “No puedo aceptar que los italianos honestos paguen más impuestos debido a aquellos que no los pagan en absoluto”, añadió.

Asimismo, el nuevo presupuesto italiano contempla a partir de 2020 el establecimiento de una “tasa web” del 3% sobre los ingresos de las grandes empresas que proporcionan servicios digitales en el país.

El plan presupuestario del Gobierno italiano deberá ser sometido ahora a la aprobación de las dos cámaras del Parlamento de Italia.

Cristina Pérez

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