Las devoluciones derivadas de la anulación de parte de los aranceles impulsados por Donald Trump ya están teniendo un impacto considerable en las cuentas de las empresas estadounidenses. Más de 40 compañías integradas en el S&P 500 han comunicado alrededor de 9.600 millones de dólares en reembolsos durante los últimos meses, después de que el Tribunal Supremo invalidara los gravámenes establecidos al amparo de poderes económicos de emergencia.
La cifra representa solo una parte del dinero que el Gobierno estadounidense debe devolver. Los aranceles afectados por la sentencia generaron aproximadamente 166.000 millones de dólares en ingresos, correspondientes a millones de operaciones de importación realizadas por cientos de miles de empresas.
El proceso de devolución se ha acelerado durante los últimos meses. A finales de julio, la Administración estadounidense había desembolsado ya alrededor de 100.000 millones de dólares en reembolsos, más de la mitad de la cantidad total relacionada con los gravámenes anulados.
Más de 250.000 solicitudes de devolución
El volumen de peticiones evidencia la magnitud económica de la decisión judicial. Hasta el 31 de julio, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos había recibido más de 252.000 solicitudes relacionadas con las devoluciones, mientras que unos 128.700 millones de dólares habían sido aceptados para su procesamiento.
Entre las grandes compañías cotizadas, los reembolsos están teniendo un efecto directo sobre sus resultados. Las empresas del S&P 500 que han comunicado devoluciones acumulan unos 9.600 millones de dólares, aunque las cantidades reconocidas contablemente no implican necesariamente que todo el dinero haya sido ya recibido en efectivo.
Las devoluciones tienen su origen en la sentencia del Tribunal Supremo del pasado febrero, que anuló determinados aranceles establecidos mediante la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA). Tras la decisión, la Administración puso en marcha mecanismos para que los importadores afectados pudieran recuperar los pagos realizados.
El proceso, sin embargo, continúa generando disputas judiciales sobre el alcance de los reembolsos, especialmente en relación con las empresas que no presentaron inicialmente demandas para recuperar el dinero.
La sentencia golpea las previsiones de ingresos por aranceles
La anulación de estos gravámenes también ha obligado a revisar las previsiones de las cuentas públicas estadounidenses. La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) calculaba antes de la sentencia que la recaudación por derechos aduaneros podría alcanzar aproximadamente el 1,3% del PIB estadounidense en 2026, frente al 0,6% del ejercicio anterior.
Ese escenario cambió tras la decisión del Supremo. La CBO estimó posteriormente que la desaparición de los aranceles afectados elevaría los déficits acumulados en unos 2 billones de dólares entre 2026 y 2036, como consecuencia principalmente de la pérdida de ingresos y del aumento de las necesidades de financiación.
El impacto comenzó a hacerse visible rápidamente en las cuentas públicas. Las devoluciones de aranceles alcanzaron alrededor de 70.000 millones de dólares entre mayo y junio, provocando una fuerte caída de la recaudación neta por derechos aduaneros durante esos meses.
Pese al revés judicial, la Administración Trump ha continuado utilizando otros instrumentos comerciales para establecer nuevos gravámenes. El resultado es un escenario en el que Estados Unidos mantiene una política arancelaria activa al mismo tiempo que devuelve miles de millones recaudados mediante los aranceles que fueron invalidados por el Tribunal Supremo.