Estados Unidos e Irán han protagonizado una nueva madrugada de ataques cruzados que amplía la escalada militar en Oriente Medio. Las fuerzas estadounidenses completaron este viernes su sexta noche consecutiva de bombardeos contra territorio iraní, mientras Teherán respondió con misiles y drones dirigidos contra instalaciones vinculadas a Washington en varios países de la región.
El Mando Central de Estados Unidos confirmó que aviones de combate, aeronaves no tripuladas y buques de guerra utilizaron municiones de precisión contra decenas de objetivos. Entre los emplazamientos alcanzados se encontraban sistemas de vigilancia costera, posiciones de defensa aérea, infraestructuras logísticas militares y capacidades marítimas iraníes.
Las operaciones se concentraron en puntos próximos a Bandar Abbas y la isla de Qeshm, dos zonas estratégicas por su proximidad al estrecho de Ormuz. Washington sostiene que pretende reducir la capacidad de Irán para controlar esta ruta marítima y responder a los ataques registrados contra barcos comerciales. Más de 50.000 militares estadounidenses permanecen desplegados en Oriente Medio.
Los ataques alcanzan puentes y zonas portuarias
La ofensiva estadounidense se extendió durante la madrugada a infraestructuras del sur de Irán. Las autoridades iraníes informaron de ataques contra varios puentes en la provincia de Hormozgán, incluida la zona de Bandar Khamir, donde al menos siete personas habrían muerto. También se registraron daños en una torre de vigilancia del puerto de Chabahar, situado en el golfo de Omán.
Estos objetivos se suman a los sistemas militares, logísticos y marítimos incluidos en el parte estadounidense. Irán también comunicó la muerte de un civil en Pasabandar, cerca de Chabahar, aunque parte de la información sobre víctimas y daños no ha podido ser comprobada de manera independiente.
Teherán respondió con una nueva oleada de misiles y drones contra posiciones estadounidenses en Catar, Baréin y Kuwait. En Doha se escucharon varias explosiones mientras las defensas aéreas trataban de interceptar los proyectiles. El Ministerio del Interior catarí informó de que un menor resultó herido por la caída de metralla.
Irán aseguró además haber atacado instalaciones militares en Baréin y Kuwait. Las autoridades iraníes también reivindicaron una operación contra el centro de mando estadounidense de Al Tanf, en Siria, lo que supondría el primer ataque directo de Teherán contra una instalación de Washington en territorio sirio durante esta fase del enfrentamiento. Estas afirmaciones no habían sido verificadas de forma independiente.
El estrecho de Ormuz vuelve a quedar prácticamente paralizado
La escalada ha vuelto a reducir de forma significativa el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas. Irán ha retomado las restricciones sobre la navegación, mientras Estados Unidos ha reactivado el bloqueo de los puertos iraníes.
Un petrolero que circulaba por la ruta más cercana a Omán sufrió este viernes el impacto de un proyectil. El barco registró daños menores, pero pudo continuar su trayecto y todos sus tripulantes resultaron ilesos. Irán no había asumido inicialmente la autoría del ataque.
El intercambio de ofensivas ha dejado prácticamente sin efecto el entendimiento alcanzado en junio. Aunque Washington mantiene que continúa abierto a una salida diplomática, la sucesión diaria de bombardeos y represalias eleva el riesgo de que el conflicto se extienda a otros países y afecte todavía más al suministro energético y al comercio internacional.