El caso de Rodrigo Lanza, conocido como “el crimen de los tirantes”, ha visto su capítulo final. El Supremo ha ratificado casi toda la condena, salvo un delito, que actuara por motivos ideológicos, ya que, como se puede leer en la sentencia, estos hechos no se pueden probar, por lo que la condena se ha visto reducida.
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón había condenado a Lanza a 20 años de cárcel, finalmente deberá cumplir 18 años y medio.
Los hechos se produjeron el 8 de diciembre de 2017 en el bar “Tocadiscos” de Zaragoza. El acusado tuvo un comportamiento discriminatorio hacia la víctima, ya que en el inicio de la discusión llamó a este “facha” y “fascista”, pero en un principio la cosa quedó ahí. Fue fuera del bar, donde la discusión se volvió a acalorar y donde Rodrigo Lanza atacó. En esta agresión no se puede demostrar que motivo la provocó, por ello el Tribunal Supremo a retirado los motivos ideológicos de la ecuación.
Pero sí ha mantenido el asesinato consumado, que el acusado actuó con alevosía, con la atenuante analógica de embriaguez.