Desde hace unos años la Agencia Tributaria implementa tecnologías de última generación para ayudar a los inspectores de Hacienda a hacer su trabajo contra el fraude fiscal.
Este año, el Plan Anual Tributario recoge un nuevo impulso a la implantación de de estas tecnologías avanzadas basadas en inteligencia artificial, Big Data y minería de datos.
Con la aplicación de técnicas de análisis de última generación, la Agencia Tributaria puede crear un mapa de riesgos que permite a los inspectores conocer, antes de enfrentarse a los expedientes, qué movimientos en las operaciones que investigan pueden ser más susceptibles de fraude, recalcó elEconomista.com en un análisis de los procedimientos a usar.
El trabajo se hace más sencillo, porque los inspectores ya aben dónde tienen que mirar y quién tiene más posibilidades de hacer algo mal.
Esto será posible con herramientas de big data sobre contribuyentes con patrimonios relevantes para evitar que “deslocalicen” su residencia, “fingiendo que se encuentra en el extranjero” cuando la Agencia Tributaria entiende que realmente residen en España.