El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero todavía no ha solicitado ante la Audiencia Nacional una nueva comparecencia voluntaria para explicar el origen de las joyas halladas en su despacho, pese a que el pasado 17 de junio anunció que lo haría en el plazo de una semana o diez días. Casi 20 días después de aquella declaración, la petición no se había formalizado, según la información publicada este 6 de julio.
La cuestión se analiza en una pieza separada dentro de la investigación judicial en curso. El magistrado José Luis Calama investiga el origen de las alhajas por posibles delitos contra la Hacienda Pública y de contrabando, después de que una tasación encargada judicialmente situara su valor en 1.323.915 euros.
Las joyas fueron localizadas en una caja fuerte durante el registro policial realizado el 19 de mayo en la oficina del exjefe del Ejecutivo, situada en la calle Ferraz de Madrid. El informe de valoración fue elaborado por la joyería Ansorena con la colaboración del Instituto Gemológico Español.
La defensa pidió más tiempo para preparar la explicación
La pieza separada sobre las joyas se abrió después de que el juez apreciara indicios que requerían una investigación específica sobre su procedencia y su posible trazabilidad fiscal. El magistrado consideró que la falta de documentación sobre bienes de lujo de elevado valor podía justificar nuevas diligencias en relación con un eventual fraude tributario y con su entrada en territorio aduanero.
Antes de declarar el 17 de junio, la defensa de Zapatero solicitó aplazar únicamente la parte de la comparecencia vinculada a las alhajas, al entender que necesitaba más tiempo para preparar su respuesta tras conocerse la tasación. El juez rechazó esa petición y el expresidente optó por no responder entonces sobre este asunto, aunque anunció su intención de pedir una nueva declaración voluntaria una vez reuniera la información necesaria.
En informaciones previas, Zapatero había atribuido las joyas a herencias familiares y a regalos, según declaraciones trasladadas a EFE por Luis Arroyo, presidente del Ateneo y colaborador durante su etapa en La Moncloa. La investigación deberá determinar ahora el origen, la documentación y el tratamiento fiscal de las piezas intervenidas.
Hacienda se persona y la causa mantiene nuevas diligencias pendientes
La Agencia Tributaria ha sido invitada por el juez a personarse como potencial perjudicada en esta pieza separada, al considerar que los hechos investigados podrían estar relacionados con ingresos de titularidad estatal. Posteriormente, la Abogacía del Estado decidió intervenir en representación de la Agencia Tributaria.
La causa principal continúa centrada en presuntas actuaciones de tráfico de influencias relacionadas con el rescate de Plus Ultra y en la operativa de varias sociedades mercantiles. Estos extremos siguen bajo investigación judicial y no existe, por el momento, una resolución firme sobre las responsabilidades penales que pudieran derivarse de las diligencias.
Entre las próximas actuaciones previstas figura la declaración de Julio Martínez Martínez, socio y amigo de Zapatero, citada para el 21 de julio. Su comparecencia podría aportar información sobre pagos investigados a favor del expresidente y de una sociedad vinculada a sus hijas, operaciones que Zapatero ha defendido como retribuciones legales por trabajos de asesoría e informes.