El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que los servicios de inteligencia españoles no emitieron ningún informe ni trasladaron una advertencia que permitiera anticipar una entrada masiva de migrantes como la registrada en Ceuta el pasado 30 de julio.
El responsable de Interior realizó estas declaraciones después de participar en una reunión extraordinaria con los ministros del ramo de la Unión Europea para abordar la crisis migratoria en la ciudad autónoma. Marlaska insistió en que las autoridades no recibieron avisos sobre la posibilidad de que se produjera un episodio de esas dimensiones.
Según explicó, los servicios de información tampoco contemplaban un escenario similar al vivido en Ceuta en 2021, cuando alrededor de 10.000 personas accedieron irregularmente a la ciudad. El ministro mostró su confianza en el Centro Nacional de Inteligencia y reconoció el trabajo desarrollado por el conjunto de los organismos españoles dedicados a recopilar y analizar información vinculada con la seguridad.
Interior solo preveía un aumento estacional de las llegadas
Marlaska señaló que la información disponible antes de los acontecimientos únicamente apuntaba a un posible incremento de las entradas irregulares durante el verano, algo que puede producirse en determinadas épocas del año.
A esta circunstancia se sumaba una sentencia dictada por el Tribunal Supremo a principios de julio. La resolución establecía que no pueden realizarse devoluciones inmediatas de las personas que alcanzan territorio español a nado sin haber superado previamente una barrera física.
Sin embargo, el titular de Interior subrayó que estos factores no permitían prever una llegada colectiva comparable con la que finalmente se produjo. A su juicio, de haber existido información que alertara de un riesgo de esa magnitud, habría sido comunicada a las máximas instancias de la Administración del Estado mediante los canales correspondientes.
El ministro afirmó que, en caso de haber recibido una advertencia sobre la posibilidad de que se repitiera una situación como la de 2021, habría transmitido inmediatamente la información y propuesto la convocatoria de una reunión de emergencia para preparar la respuesta institucional.
Marlaska descarta responsabilizar a los servicios de inteligencia
Preguntado por la posibilidad de que el CNI hubiera cometido un error al no anticipar los acontecimientos, Marlaska rechazó censurar la actuación de los servicios secretos. Defendió la importancia de su trabajo para la seguridad nacional y consideró que la aparición de una crisis inesperada no implica necesariamente que deba atribuirse una responsabilidad directa.
El ministro sostuvo que las autoridades estaban preparadas para responder ante una situación de estas características, aunque no hubiera sido anticipada previamente. También aseguró que ningún servicio de información de otro país de la Unión Europea avisó de la posibilidad de que se produjera una entrada masiva en Ceuta.
Marlaska recordó que la vigilancia y el análisis de las redes utilizadas para organizar movimientos migratorios no corresponden exclusivamente a España, sino que afectan al conjunto del espacio europeo. Por ello, señaló que otros departamentos de seguridad comunitarios también podrían haber detectado una convocatoria de esas dimensiones.
El titular de Interior evitó así atribuir fallos concretos al CNI o reclamar la asunción de responsabilidades. Su posición es que los acontecimientos fueron extraordinarios y que, pese a no existir una alerta previa, las instituciones contaban con capacidad para activar una respuesta inmediata ante la crisis.