Andalucía ha abierto formalmente un periodo de dos meses que podría desembocar en una repetición de las elecciones autonómicas el próximo mes de octubre. El calendario se ha activado después de que el candidato del PP-A y presidente de la Junta en funciones, Juanma Moreno, no lograra este martes el respaldo suficiente del Parlamento andaluz en la primera votación de investidura.
Moreno obtuvo 53 votos a favor, correspondientes a los diputados de su grupo, frente a los 56 votos en contra emitidos por PSOE-A, Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía. La mayoría absoluta requerida para salir elegido en esta primera ronda estaba fijada en 55 escaños, una cifra que el PP-A no pudo alcanzar tras quedarse a dos diputados de ese umbral en las elecciones autonómicas celebradas el pasado 17 de mayo.
La votación marca el inicio de un plazo previsto tanto en el Estatuto de Autonomía como en el Reglamento del Parlamento andaluz. Desde este 30 de junio, la Cámara dispone de dos meses para investir a un candidato por mayoría simple. En caso de no conseguirlo, el Parlamento quedaría disuelto de manera automática y se iniciarían los trámites para convocar nuevos comicios.
Segunda votación el 2 de julio
El presidente del Parlamento andaluz, Jesús Aguirre, ha fijado una segunda votación para este jueves, 2 de julio, a partir de las 19.00 horas. En esa sesión, Juanma Moreno no necesitará ya una mayoría absoluta, sino obtener más votos favorables que contrarios.
El candidato popular mantiene conversaciones con Vox para explorar un posible acuerdo que permita desbloquear la situación. La formación liderada en Andalucía por Manuel Gavira cuenta con 15 escaños, un apoyo que permitiría al PP-A superar el número de votos en contra y garantizar la continuidad de Moreno al frente del Gobierno andaluz.
Sin embargo, el entendimiento entre ambas fuerzas aún no se ha cerrado. Si el aspirante popular tampoco consigue la mayoría simple en la segunda votación, el Parlamento podrá tramitar nuevas propuestas de investidura durante el plazo de dos meses establecido por la normativa autonómica.
El proceso deja abierta la posibilidad de que otros candidatos puedan intentar reunir los apoyos necesarios, aunque el escenario parlamentario hace especialmente relevante la evolución de las negociaciones entre el PP-A y Vox.
Elecciones el 25 de octubre si no hay acuerdo
El plazo para resolver la investidura concluiría el 30 de agosto, al computarse desde la primera votación fallida celebrada este martes. Si para entonces ningún candidato logra ser elegido presidente de la Junta, el Parlamento andaluz quedaría disuelto automáticamente.
En ese supuesto, el presidente en funciones firmaría el decreto de convocatoria electoral el lunes 31 de agosto. Su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía se produciría previsiblemente el 1 de septiembre, mientras que la campaña y el calendario electoral comenzarían a contar desde el día siguiente.
Con el periodo legal de 54 días previsto para la celebración de los comicios, Andalucía volvería a las urnas el domingo 25 de octubre. Sería la primera repetición electoral autonómica en la comunidad desde el inicio de su autonomía.
Andalucía sí cuenta con precedentes de investiduras fallidas en primera vuelta. El caso más cercano se produjo en 2015, cuando Susana Díaz necesitó cuatro votaciones para ser investida presidenta tras alcanzar posteriormente un acuerdo con Ciudadanos. La situación actual, no obstante, abre un escenario inédito: la posibilidad real de que los andaluces tengan que votar de nuevo apenas unos meses después de las elecciones de mayo.